Blog de Miguel Sánchez "El Patriota Español"

18 Jun 2020

06-05-2013 “CADA UNO ES DUEÑO DE SUS SECRETOS Y ESCLAVO DE SUS PALABRAS”. LO IMPORTANTE ES: “NO OLVIDAR” “le saxist”

Post by MIGUEL SANCHEZ EL PATRIOTA
                                                                “CADA UNO ES DUEÑO DE SUS SECRETOS Y ESCLAVO DE SUS PALABRAS”.
LO IMPORTANTE ES: “NO OLVIDAR”  “le saxist”     Mis queridos amigos y compatriotas:   El pasado jueves se celebró el  “DOS DE MAYO”, fue un gran día de conmemoraciones, para recordar nuestra historia, allá por 1.808, y a una enorme cantidad de HÉROES Y HEROÍNAS españoles, que dijeron: “BASTA YA”, a las tropas invasoras napoleónicas. Dieron su sudar, lágrimas, sangre, e incluso su vida, en nombre de nuestra PATRIA.   Siempre hemos tenido innumerables, héroes y heroínas anónimos a nivel individual o colectivo, con unos ejércitos dispares, o aguerridos o maltrechos, pero siempre luchando con bravura, honor y patriotismo cómo nadie a través de los siglos, lo ha hecho, siempre por su DIOS, por su HISTORIA, por su PATRIA.   Siempre son un puñado de buenas y valientes gentes; que deshaciendo entuertos y contrarrestando, con honor, lealtad y patriotismo, los errores, agravios y cobardías, cometidos por políticos miserables y reyes hemofílicos, siendo unos y otros de la peor catadura moral inimaginable, en cualquier época y a través de los siglos. Ahora en nuestros días, todo esto agudizado por la falta de patriotismo y valor, por un egoísmo exacerbado, faltos de valores éticos y morales, de unos gobernantes necios, amorales y apátridas.   En aquella triste época, lejana en el tiempo, pero no así; en la actuación, que siguen cometiéndose en la actualidad y con absoluta impunidad e injusticia, por gobernantes y mandatarios perjuros, ladrones, truanes, viles y despreciables.   Fernando VII y su padre, Carlos IV, cometieron ALTA TRAICIÓN CONTRA LA PATRIA. Fueron “engañados”, vituperados y manejados como cobardes e inútiles por un Emperador, que se creía el amo del mundo. Todo ello, con el menosprecio hacia una Nación hermana, cómo era Portugal. “MALDITOS BORBONES, SIEMPRE HACEN LO MISMO, SALVO CONTADAS EXCEPCIONES”   Antecedentes Tras la firma del Tratado de Fontainebleau el 27 de octubre de 1807 y la consiguiente entrada en España de las tropas “aliadas francesas” de camino hacia Portugal, y los sucesos del Motín de Aranjuez el 17 de marzo de 1808, Madrid fue ocupada por las tropas del general Murat el 23 de marzo. Al día siguiente, se produce la entrada triunfal en la ciudad de Fernando VII y su padre, Carlos IV, que acababa de ser forzado a abdicar a favor del primero. Ambos son obligados a acudir, para reunirse con Napoleón, a Bayona, donde se producirá el hecho histórico conocido como las Abdicaciones de Bayona, que dejarán el trono de España en manos del hermano del emperador, José Bonaparte. ¡COBARDES Y APÁTRIDAS! Mientras tanto, en Madrid se constituyó una Junta de Gobierno como representación del rey Fernando VII. Sin embargo, el poder efectivo quedó en manos de Murat, el cual redujo la Junta a un mero títere, simple espectador de los acontecimientos. El 27 de abril Murat solicitó, supuestamente en nombre de Carlos IV, la autorización para el traslado a Bayona de los dos hijos de éste que quedaban en la ciudad, María Luisa, reina de Etruria, y el infante Francisco de Paula. Si bien la Junta se negó en un principio, tras una reunión en la noche del 1 al 2 de mayo, y ante las instrucciones de Fernando VII llegadas a través de un emisario desde Bayona, finalmente cedió. ¡Que nos lo llevan! El 2 de mayo de 1808, a primera hora de la mañana, la multitud comenzó a concentrarse ante el Palacio Real. La muchedumbre vio cómo los soldados franceses sacaban del palacio al infante Francisco de Paula, por lo que, al grito de José Blas de Molina «¡Que nos lo llevan!», el gentío intentó asaltar el palacio. El infante se asomó a un balcón provocando que aumentara el bullicio en la plaza. Este tumulto fue aprovechado por Murat, que mandó rápidamente a unos Guardias Imperiales al palacio, acompañados de artillería, que disparó contra la multitud. Al deseo del pueblo de impedir la salida del infante, se unió el de vengar a los muertos y el de deshacerse de los franceses. Con estos sentimientos, la lucha se extendió por Madrid.  La lucha callejera Los madrileños comenzaron así un levantamiento popular espontáneo pero largamente larvado desde la entrada en el País de las tropas francesas, improvisando soluciones a las necesidades de la lucha callejera. Se constituyeron así partidas de barrio comandadas por caudillos espontáneos; se buscó el aprovisionamiento de armas, ya que en un principio las únicas de que dispusieron fueron navajas; se comprendió la necesidad de impedir la entrada en la ciudad de nuevas tropas francesas. Todo esto no fue suficiente y Murat pudo poner en práctica una táctica tan sencilla como eficaz. Cuando los madrileños quisieron hacerse con las puertas de la ciudad, para impedir la llegada de las fuerzas francesas acantonadas en sus afueras, el grueso de las tropas de Murat (unos 30.000 hombres) ya había penetrado, haciendo un movimiento concéntrico para dirigirse hacia el centro. No obstante, la gente siguió luchando durante toda la jornada utilizando cualquier objeto que fuera susceptible de ser utilizado como arma, como piedras, agujas de coser, macetas arrojadas desde los balcones… Así, los acuchillamientos, degollamientos y detenciones se sucedieron en una jornada sangrienta. Mamelucos y lanceros napoleónicos extremaron su crueldad con la población y varios cientos de madrileños, hombres y mujeres, así como soldados franceses, murieron en la refriega. Goya reflejaría años después, en su lienzo La Carga de los Mamelucos. Si bien; la resistencia al avance francés fue mucho más eficaz de lo que Murat había previsto, especialmente en la Puerta de Toledo, la Puerta del Sol y el Parque de Artillería de Monteleón, su operación de cerco le permitió someter a Madrid bajo la jurisdicción militar y poner bajo sus órdenes a la Junta de Gobierno. Poco a poco, los focos de resistencia popular fueron cayendo. Daoíz y Velarde Monumento a Daoiz y Velarde, en la Plaza del 2 de Mayo de Madrid. Obra de Antonio Sola. El arco es la antigua puerta del Cuartel de Monteleón    El Tres de mayo de 1808 en Madrid: los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío, de Goya. Museo del Prado     Mientras se desarrolló la lucha, los militares españoles permanecieron, siguiendo órdenes del capitán general Francisco Javier Negrete, acuartelados y pasivos. Sólo los artilleros del Parque de Artillería en el Palacio de Monteleón desobedecieron las órdenes y se unieron a la insurrección. Los héroes de mayor graduación fueron los capitanes Luis Daoíz y Torres, que asumió el mando de los patriotas, por ser el más veterano, y Pedro Velarde Santillán. Con sus hombres se encerraron en el Parque de Artillería de Monteleón y, tras repeler una primera ofensiva francesa al mando del General Lefranc, murieron luchando heroicamente ante los refuerzos enviados por Murat. Otros jóvenes militares tampoco acataron la orden superior de no intervenir y lucharon junto a Daoíz y Velarde en Monteleón, como el teniente Jacinto Ruiz y los alféreces de fragata Juan Van Halen, que fue herido de gravedad, y José Hezeta.   Los levantados en armas El Dos de mayo no fue la rebelión del Estado español contra los franceses, sino la de las clases populares de Madrid contra el ocupante tolerado (por indiferencia, miedo o interés) por gran cantidad de miembros de la Administración. De hecho, la entrada de las tropas francesas se había hecho legalmente, al amparo del Tratado de Fontainebleau, cuyos límites sin embargo pronto vulneraron, excediendo el cupo permitido y ocupando plazas que no estaban en camino hacia Portugal, su supuesto objetivo. La Carga de los Mamelucos antes citada, presenta las principales características de la lucha: profesionales perfectamente equipados (los mamelucos o los coraceros) frente a una multitud prácticamente desarmada; presencia activa en el combate de mujeres, algunas de las cuales perdieron incluso la vida (Manuela Malasaña y Clara del Rey, por ejemplo). La represión La represión fue cruel. Murat, no conforme con haber aplacado el levantamiento, se planteó tres objetivos: controlar la administración y el ejército español. Aplicar un riguroso castigo a los patriotas para escarmiento de todos los españoles, y afirmar que era él quien gobernaba España. La tarde del 2 de mayo firmó un decreto que creó una comisión militar, presidida por el general Grouchy, para sentenciar a muerte a todos cuantos hubiesen sido cogidos con las armas en la mano («Serán arcabuceados todos cuantos durante la rebelión han sido presos con armas»).   El Consejo de Castilla publicó una proclama en la que se declaró ilícita cualquier reunión en sitios públicos y se ordenó la entrega de todas las armas, blancas o de fuego. Militares españoles de alta graduación y por mandato de los gobernantes, colaboraron con Grouchy en la comisión militar. En estos primeros momentos, las clases pudientes parecieron preferir el triunfo de las armas de Murat antes que el de los patriotas, compuestos únicamente de las clases populares, puesto que políticamente los militares españoles estaban atados. En el Salón del Prado y en los campos de La Moncloa se fusiló a centenares de patriotas. Quizá unos mil españoles perdieron la vida en aquel levantamiento y los fusilamientos subsiguientes. Consecuencias Murat pensaba haber acabado con los ímpetus revolucionarios de los españoles, habiéndoles infundido un miedo pavoroso y garantizando para sí mismo la corona de España. Sin embargo, la sangre derramada no hizo sino inflamar los ánimos de los españoles y dar la señal de comienzo de la lucha en toda España contra las tropas invasoras. El mismo 2 de mayo por la tarde, en la villa de Móstoles, ante las noticias horribles traídas por los fugitivos de la represión en la capital, un destacado político, Juan Pérez Villamil, Secretario del Almirantazgo y Fiscal del Supremo Consejo de Guerra, hizo firmar a los alcaldes del pueblo (Andrés Torrejón y Simón Hernández) un bando en el que se llamaba a todos los españoles a empuñar las armas en contra del invasor, empezando por acudir al socorro de la capital. Dicho bando haría, de un modo indirecto, comenzar el levantamiento general, cuyos primeros movimientos, aunque posteriormente suspendidos, fueron los que promovieron el corregidor de Talavera de la ReinaPedro Pérez de la Mula, y el alcalde Mayor de TrujilloAntonio Martín Rivas. Ambas autoridades prepararon alistamientos de voluntarios, con víveres y armas, y la movilización de tropas, para acudir al auxilio de la capital.                  Monumento a los Héroes del Dos de Mayo, de Aniceto Marinas (1908) El Dos de mayo en la actualidad Los acontecimientos del Dos de mayo suelen recibir homenajes todos los aniversarios de dicha fecha. Además se celebra el Día de la Comunidad de Madrid. Entre los homenajes cabe destacar los celebrados con motivo del Primer Centenario en 1908, con la inauguración del conjunto escultórico de bronce Héroes del Dos de Mayo, del escultor Aniceto Marinas, por parte del rey Alfonso XIII; y las celebraciones del Segundo Centenario en 2008. Éstas últimas estuvieron protagonizadas por un espectáculo en la Plaza de Cibeles del grupo teatral La Fura dels Baus, en el que se narraban los antecedentes históricos del Levantamiento y los fusilamientos del 3 de mayo. También se llevaron a cabo otras actividades culturales, tanto en la capital como en Móstoles, como la colocación de una ofrenda floral a los héroes del 2 de mayo en el Cementerio de la Florida, un desfile en la Puerta del Sol con la colocación de una corona de flores a las placas de agradecimiento a los que lucharon el 2 de mayo de 1808 así como a los ciudadanos que ayudaron a las víctimas del atentado del 11 de marzo de 2004, y una ceremonia de entrega de premios en la Sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid. La compañía teatral “The Grave Road”, de Madrid, llevó al escenario la obra original “Madrid 1808: Nosotros Ellos”, que narra los días del levantamiento, los fusilamientos, y cuenta con la aparición de personajes históricos y narraciones fidedignas de los sucesos. La obra, escrita por el director de la compañía, Eduardo Viera, se ha representado en diversos teatros de la capital. Una celebración muy emotiva es la que se realiza en la propia casa de Pedro Velarde, en Muriedas (Cantabria), en la que todos los vecinos, junto con las autoridades del Ayuntamiento y del gobierno regional de Cantabria, se reúnen en su jardín: se celebra una misa en su memoria, se recuerda al héroe y se hace una ofrenda floral. Del mismo modo en Sevilla, cuna de Daoiz, un destacamento de artillería rinde honores ante su estatua, que preside la céntrica Plaza del Dos de Mayo. También una calle de Barcelona fue bautizada “Calle Dos de Mayo” en recuerdo de tal fecha. GUERRA DE LA INDEPENDENCIA 1810: el bando apócrifo del Alcalde de Móstoles. “La Patria está en peligro; Madrid perece víctima de la pérfidia francesa. ¡Españoles, acudid todos a salvarla!. Mayo 2 de 1808. El Alcalde de Móstoles”.    Estas tres frases pasaron durante cien años por ser el auténtico bando que comunicaba los sucesos de Madrid al resto de España y llamaba al alzamiento. Pero la historia fue otra. La historiografía oficial y académica había establecido como verdadera la versión del historiador José Muñoz Maldonado, que dio a conocer por primera vez la supuesta literalidad del bando en 1833, en su obra Historia política y militar de la Guerra de la Independencia contra Napoleón Bonaparte, desde 1808 a 1814escrita sobre los documentos auténticos del Gobierno. Muñoz Maldonado indicaba también que el autor había sido Juan Pérez Villamil, que en 1808 era auditor general del Consejo Supremo del Almirantazgo. Años después, en 1835, el Conde de Toreno ratificaba la autoría de Pérez Villamil en su Historia del levantamiento.    Sin embargo; Adolfo de Castro, historiador gaditano, atribuyó en 1858 la autoría de las tres frases de Móstoles al Conde de Montijo, un fernandino que se había convertido en un agitador profesional y que había firmado algunos papeles durante la guerra como “El Alcalde de Móstoles”.   Todo cambió en 1908, cuando el párroco de Cumbres de San Bartolomé (Huelva) encontró entre los papeles del archivo de su iglesia una copia del bando original de Móstoles… y no aparecía ninguna de las tres frases. La sorpresa fue mayúscula. Jerónimo Becker aseguró en La Época del 3 de mayo de 1908 que había dos bandos: uno administrativo, el que se acababa de descubrir, achacable por anodino a los alcaldes, y otro el revolucionario, el conocido, cuya autoría atribuía a Pérez Villamil. Sin embargo, el historiador Nicolás Pérez Jiménez reconstruyó, también en 1908, la escena de Móstoles gracias a una documentación inédita procedente de Esteban Fernández de León. Éste habría sido quien alertó a Pérez Villamil y quién le instó a escribir el bando, uno sólo, para que lo firmaran los alcaldes mostoleños.   ¿Y el bando que hasta entonces se había tenido por el auténtico? El historiador Antonio Rumeu de Armas publicó en 1940 un estudio que aseguraba que Pérez Villamil había sido el autor de los dos bandos, el original y el apócrifo. ¿Cómo era posible? Muñoz Maldonado había entrevistado al autor para documentar su libro antes de 1824, pero, al carecer de originales, Pérez Villamil lo recreó. La historiografía convino en que era esto lo que había ocurrido.   Sin embargo, no fue así. La historia del bando apócrifo es la siguiente:   Al marchar Fernando VII a Bayona, en abril de 1808, había dejado una Junta de Gobierno que, al margen de las instituciones tradicionales, tenía el mandato de representarle en su ausencia, así como de preparar un levantamiento si las negociaciones con Napoleón se torcían. Antes del Dos de Mayo, la Junta creó otra de carácter clandestino que sirviera para la insurrección, y que presidió el Conde de Ezpeleta. Uno de los miembros de esta junta insurreccional era Juan Pérez Villamil, quien, a pesar de tener su residencia en Navalcarnero, estaba el 2 de mayo en Móstoles. Allí se encontró con Esteban Fernández de León, intendente del Ejército y de la Real Hacienda de Caracas, que había huido de Madrid, y que le instó a convencer a los alcaldes de Móstoles para que escribieran el famoso bando.

Uno de los acompañantes de Fernández de León, Pedro Serrano, fue el encargado de difundir el bando por el camino de Extremadura. De esta manera, comunicó a las autoridades municipales los sucesos de Madrid y que había llegado la hora del levantamiento contra el francés. Así llegó a Cumbres de San Bartolomé.   El bando no tuvo consecuencias, pues pocas autoridades españolas decidieron actuar –no lo hicieron hasta finales de mayo y comienzos de junio–. La verdad es que durante la guerra nadie se acordó del texto, pues se perdió en la avalancha de propaganda patriótica, en la que otros bandos y otras proclamas tuvieron mucha más trascendencia. Es más, no se encuentra en la mayor colección de proclamas y bandos publicados durante la contienda: los siete tomos de Demostración de la lealtad española (1808-1809). Tampoco se menciona en la propaganda que se publicó en provincias sobre lo que había ocurrido en Madrid, ni en las memorias de los personajes del momento, como Azanza y O’Farrill, Alcalá Galiano o Mesonero Romanos (un niño madrileño entonces, pero que recopiló las piezas populares que fueron decisivas en aquellos días).   No obstante; sí hay una primera referencia del bando apócrifo que se les ha pasado por alto tanto a los historiadores de la Guerra de la Independencia como a los biógrafos del personaje. Me refiero a la obra de Álvaro Flórez Estrada titulada Introducción para la historia de la revolución de España, que vio la luz por partes en El Español de Blanco White y que publicó en 1810 en Londres, traduciéndose al inglés al año siguiente. En la página 126 de este libro se pueden leer las tres frases que constituyeron el famoso bando del Alcalde de Móstoles durante décadas.    ¿Cómo se enteró Flórez Estrada de la existencia y contenido del bando? La toma de Madrid por las tropas napoleónicas obligó a los patriotas a refugiarse en Sevilla. Allí fue a parar Fernández de León en agosto de 1809, donde residía aquél desde hacía unos meses. Ambos trabajaron para la Junta Central y se movieron en los altos círculos políticos sevillanos, por lo que es muy posible que Flórez Estrada se enterara por relación directa con Fernández de León.   La invasión de Andalucía por el ejército josefino obligó al exilio a los patriotas. Refugiado en Inglaterra, Flórez Estrada, como otros, decidió seguir la guerra de propaganda. Publicó entonces su Introducción para la historia de la revolución de España. Ya en su prólogo advertía de que en Londres carecía de documentos, y de que la obra, por tanto, no tendría la precisión historiográfica que él hubiera deseado. Flórez Estrada escribió lo que recordaba de sus conversaciones con los huidos de Madrid y de lo que vivió en España. No le importaba tanto la exactitud en la literalidad del documento como el efecto que pudiera causar. Nació así el bando apócrifo de Móstoles con sus tres frases, mucho más literario, romántico, revolucionario y eficaz, y que hoy todo el mundo conoce.   Años después, Muñoz Maldonado encontró el bando en el libro de Flórez, lo copió y no le citó. ¿Por qué? La razón es que el asturiano había sido conspirador desde 1814, un radical en el Trienio Liberal, y la policía fernandina le tenía por uno de los cabecillas de los pronunciamientos liberales desde el exilio. Una referencia a su libro, en una obra encargada por el mismísimo Fernando VII, no debió de parecerle conveniente a Muñoz Maldonado.     Las tropas napoleónicas entraron en España con un tratado de “amistad” para invadir Portugal y decidieron  quedarse, después de:   Comprar el Reino a los Borbones Carlos IV y Fernando VII por unas generosas Pensiones Vitalicias.   La España oficial (APÁTRIDA Y COBARDE), acató el cambio de rey y José I ocupó el trono en Madrid.   El pueblo llano, se reveló y dió lugar a una importante gesta de la historia de España, por su independencia. El célebre “Bando” de los Alcaldes de Móstoles,  Ángel Torrejón y Simón Hernández, animó a levantarse contra el invasor.     “Señores Justicias de los pueblos a quienes se presentase este oficio, de mí el Alcalde de la villa de Móstoles: Es notorio que los Franceses apostados en las cercanías de Madrid y dentro de la Corte, han tomado la ofensa, sobre este pueblo capital y las tropas españolas; por manera que en Madrid está corriendo a esta hora mucha sangre; como españoles, es necesario que muramos por el Rey (1) y por la Patria, armándonos contra unos pérfidos que por color de amistad y alianza nos quieren imponer un pesado yugo, Después de haberse apoderado de la Augusta persona del Rey; procedamos pues, a tomar las activas providencias para escarmentar tanta perfidia, acudiendo al socorro de Madrid y demás pueblos y alentándonos, pues no hay fuerzas que prevalezcan contra quien es leal y valiente, como los Españoles lo son. Dios guarde a Ustedes muchos años. Móstoles dos de Mayo de mil ochocientos y ocho. Andrés Torrejón            Simón Hernández”   (1).- Amigos patriotas; Es curioso observar, la veneración que sentían por su Rey, después de, ya no solo, dar permiso a sus “amigos” franceses para que pasaran por nuestras tierras, camino de Portugal, además de traicionar a Portugal, sino que dijeron; “Aquí nos quedamos”. Portugal un pueblo amigo, vecino y hermano, aunque en tiempos de los descubrimientos, tuviéramos sus mas y sus menos, por la promulgación del Papa de la época y bautizar al Nuevo Continente, como Ámerica, en honor al gran navegante portugués Américo Vespucio, cuando realmente y en justicia, se tenía que haber llamado COLOMBIA (DEL NORTE, DEL CENTRO Y DEL SUR), en honor del navegante Genovés, Cristobal Colón, aunque éste actuó, en representación, con el dinero de las arcas del Reino, con los navegantes y militares, etc., españoles. La Empresa fue totalmente española, sin paliativos, aunque algunos americanos, insinuan que fue Italiana, solo por el hecho de que, al parecer, y solo al parecer, su precursor era de Génova. Estos analfabetos y poco-pensadores americanos, que la mayoría no saben ubicar a España en el mapa mundi, debieran de pensar que muchos de los Estados Americanos, llevan nombre ESPAÑOL, puesto por aquellos, navegantes y descubridores españoles.    Valga como ejemplos; La Florida (por su vegetación), California (por su temperatura), Arizona (tierra o zona árida), Colorado, Nuevo Méjico, Sonora, etc.,    Si nos vamos a Ciudades o Poblaciones, las más importantes llevan sus nombres de origen, puesto por españoles, a saber; Los Ángeles, San Francisco, etc..    Otras poblaciones, bautizadas por españoles; San Leandro, Alameda, San Ramón, Diablo, Rio Vista, Condado de Solano, Condado de Sonoma, El Mira, El Cerrillo, Rodeo, Martínez, Pacheco, Vallejo,Tomales, Occidental, Tierra Buena, …. y así hasta miles de pueblos.    Otros; llevan nombre inglés, ya que posteriormente desembarcaron los ingleses, quitando nombres españoles, también combinando nombres españoles con ingleses; Sierra City Lobos Rock, Sierra Buttes Panorama, Diablo Campsite, Yerba Buena Island, Alcatraz Island (famosa por su Centro Penitenciario, que debido a su casi imposibilidad de huida, fue el presidio mas famoso del mundo, hasta que cerró sus puertas por obsoleto), así hasta cientos de ellas. También miles fueron bautizadas con nombres directamente ingleses.   A pesar que la ingente empresa, cuyo coste fue enorme, desembolsado por las arcas del Reino. Se hizo en nombre de los Reinos de Castilla y Aragón. Toda España intervino en tal magnífica hazaña, ya que hombre insignes de todo el territorio español, sobresalieron por sus heroicidades, así que intervinieron de: VASCONGADAS, sobre todo y sobre manera grandes hombres vascos y de EXTREMADURA. También de otras tierras cómo;  Andalucia, Galicia, Asturias, Cataluña, etc.  y demostrar auténtica cobardía y dejación de los Sagrados deberes que cualquier gobernante tiene para su Nación.    ¿Ciudadanos americanos, dónde aparece Italia y los italianos? ¿Cuáles son las poblaciones con nombre italiano? Bueno; en verdad y para dar la razón a algunos, aparecen a principios del sigo XX, Digo: “SiGLO XX”, NO SIGLO XV NI SIGLO XVI,  cuando muchos de ellos emigraron hacia tierras mas ricas, en dónde algunos, pusieron a los americanos y a su País al borde del abismo, ya que las MAFIAS NAPOLITANAS Y OTRAS MUCHAS, se dedicaron al contrabando de alcohol, sobre todo, y luego vendrían otras mas fuertes. En el momento que Estados Unidos, determinó “La Ley Seca”, estos se organizaron, embaucando a policías y autoridades, que con sobornos, mantuvieron en “jaque” a toda la Nación.    Me da auténtica rabia y me produce verdadero asco, la falta de ecuanimidad, en los tratamientos. Por ejemplo; al Continente Americano, muchos le llaman;   – LATINO AMERICA.- Es decir; cómo si hubiera intervenido en algo Italia o Francia. Sí que Francia, después de muchos años y muy posterior al desembarco inglés, lucho en lo que hoy es Canadá, de ahí la Canadá francófona. Ese nombre es, casi ofensivo. Aunque la cultura introducida es proviniente del Latín y éste de la época romana, eso es parte de la cultura de las verdaderas Naciones descubridoras.    HISPANOAMERICA.- En realidad, debiera de llamarse así, ya que los primeros descubridores eran españoles.   – IBEROAMERICA.- Esto es quizás, lo mas justo, ya que los descubrimientos y heroicidades, fueron llevados acabo, primero por los españoles y posteriormente por los portugueses. Así, que para mí y otros estudiosos del tema, debía de llamarse, exclusivamente así.    Siguiendo con la Guerra de Independencia, diré que:   Se crearon Juntas de Defensa por todo el País, se derogaron los privilegios, la Inquisición, se promulgó la “Constitución de 1812”, vino la Libertad.   Al final Napoleón fué derrotado, volvió Fernando VII y el “gozo cayó en un pozo”, lo mismo de siempre y el pueblo a sufrir.   Fernando VII derogó todas las leyes promulgadas en su ausencia, persiguió a los Liberales hasta asesinar a muchos de ellos. “CON LOS BORBONES, ES SIEMPRE LO MISMO Y …… NO ESCARMENTAMOS”   España, en estos tiempos, mantenía un importante territorio en América.   Fué en tiempos de Fernando VII, cuando alcanzaron la Independencia  muchos de los países de América que hoy conocemos, promovida por los propios españoles que vivían allí, Simón Bolivar, San Martín, …   http://bitacoradocaurel.blogspot.es/img/mazo.jpghttp://milicianos.blogspot.es/img/independencia.jpg             La FERRERÍA de Seoane, es un importante vestigio de la Guerra de la Independencia (Guerra Peninsular) en Caurel.   Colaboraron en su construcción  soldados franceses prisioneros, durante la propia guerra.   Se construyó por la resistencia guerrillera, para facilitar armas y municiones a los sublevados contra el poder constituído.   A través de el Bierzo y Piedrafita se hacían llegar los cargamentos para apoyar a los Guerrilleros y las tropas anglo-luso-españolas, que traían en jaque a los franceses, en la zona.   Desde Caurel contribuímos eficazmente a derrotar y expulsar al invasor, manteniendo nuestra independencia.   La Ferrería cumple pues 200 años ajena al trasiego militar y a la espera de las inversiones necesarias para convertirse en un Museo Etnográfico de lo más interesante, que potencie el Turísmo Cultural en la comarca.   Mameluco   Los mamelucos fueron esclavos, en su mayoría de origen turco aunque procedentes de las zonas del Mar Negro y más al norte, islamizados e instruidos militarmente y que en sus inicios ejercían como soldados a las órdenes de los distintos califas musulmanes. Más tarde constituirían en 1.250 un sultanato en Oriente Medio que en el momento de ser conquistado por los otomanos (1517) se extendía por Egipto, Palestina, Siria y las costas del Mar Rojo.La palabra procede del árabe مملوك mamlūk, «poseído», participio pasivo del verbo ملك malaka, «poseer, tener algo en propiedad».Eran buenos batalladores, curtidos y sobre todo…………. SANGUINARIOS, lo mismo descuartizaban a un pobre niño, que un viejo, que a una mujer, etc., eran peores que Atila y su Hunos, ¡que ya es decir!. De ahí que Napoleón los empleara, para arrasar pueblos enteros, no dejar ni un solo superviviente   EL CEMENTERIO DE LA FLORIDA   En el antiguo Camino de  Molino Quemado, ahora calle de Francisco y Jacinto Alcántara, fundador don Jacinto de la Escuela de Cerámica en esta calle. Junto a la Escuela – buena vecindad – nuestro cementerio, erigido en el año 1798 por la Casa Real, destinado a empleados de dicha Casa y sus familiares. Aún cuando se dispuso su clausura en 1851, ordenando se conservara como monumento histórico en recuerdo de los cuarenta y tres patriotas asesinados en la madrugada del día Tres de Mayo de 1808, en zona cercana,  donde permanecerán insepultos hasta el día doce en que serán inhumados aquí. No obstante hasta 1874 seguirá habiendo inhumaciones en este Campo santo. Campo Santo que dependió eclesiásticamente de la Ermita de San Antonio de la Florida. Una sencilla capilla levantada en 1960, justo al lado de donde estuvo la primitiva da paso a la cripta donde, en una lápida, se recoge el nombre de algunos de los asesinados en aquella trágica noche. En la cripta, también los restos mortales del Capitán General Evaristo San Miguel, Duque de San Miguel, aquí trasladados desde el Cementerio de la Almudena.    En la entrada, una llama vomitiva sobre un pebetero; y una reproducción en cerámica del lienzo que Francisco de Goya dedicara a aquellos 43 asesinados.  Azulejos trabajados con maestría  por Juan Manuel Sánchez Ríos. Tras una sencilla cruz de hierro sobre columna pétrea, accedemos a la parte más sagrada del cementerio. Un patio castellano con una reproducción, también en cerámica, adosada a un muro del impresionante cuadro de Vicente Palmaroli, Los desenterramientos de la Florida. El lienzo nos muestra cuando ocho días después de los asesinatos de la Montaña del Príncipe Pío, los cadáveres son sacados de la zanja en que yacen amontonados para ser trasladados al Cementerio. En el suelo, una lápida de mármol, da testimonio de las inhumaciones.   En 1868 el cementerio será cedido a la Congregación de la Buena Dicha y Victimas del Dos de mayo. En 1917 se traspasa la custodia  a la Sociedad Filantrópica de Milicianos nacionales Veteranos,  fundada en 1839. De los cuarenta y tres, sólo se conocía con seguridad el nombre de diecinueve hasta que en 2008 fueron identificados otros diez más por el historiador Luis Miguel Aparisi (Vocal de la Sociedad); todos ellos figuran en una nueva lápida inaugurada en este año. Sus nombres, más algunos datos que se sabe sobre ellos, gracias a una lista elaborada en 1816 y a las reclamaciones que sus familiares hicieron para cobrar una pensión, son: Manuel Antolín Ferrer. Natural del Buen Retiro, de 21 años, el más joven de los fusilados. Su hermano Santos, era jardinero del Real Sitio de La Florida.  Francisco Gallego y Dávila. Presbítero y natural de Valdemoro, sacristán segundo del Convento de la Encarnación, ejecutado por orden directa de Murat. Detenido tras hallársele una espada, es el único identificado en el cuadro de Goya; corresponde al fraile con tonsura y hábito gris. Braña y Calbín. Mozo de tabaco en la Real Aduana de Madrid. Casado y con dos hijos, defendió el Hospital de la Corte y fue detenido al hallar un sable en su poder Bernardo Morales. Maestro cerrajero  Francisco Escobar y Molina. Maestro de coche.  Rafael Canedo. Natural de El Bierzo y que se enfrentó en la Puerta del Sol a los mamelucos navaja en mano. Antonio Mazías Gamazo.- De 66 años, el mayor de los fusilados, natural de Pedrosa del Rey. Viudo, residía en el número 12, piso segundo, de la calle de Toledo. Antonio Zambrano y Zambrano.- Natural de la provincia de Vecilla, León. Vivía en la calle San José.  Domingo Méndez.- José Amador. Fernando Madrid.- Oficial de carpintería. José Reyes Magro.- Antonio Méndez Villamil.- Manuel Rubio.- Estos siete últimos eran albañiles que trabajaban en la restauración de la Iglesia de Santiago y que se enfrentaron como una milicia organizada a un batallón de soldados polacos que entraron en el templo, arrojándoles ladrillos y piedras hasta que fueron capturados. Dos de ellos murieron allí mismo y los demás fueron posteriormente fusilados. Martín de Ruizcabado.- de unos 30 años, natural de la provincia de Santander y de profesión cantero en el Real Sitio de La Florida. Francisco Sánchez Navarro.- escribano real. José de Lanet y Riesgo.- Recién licenciado del ejército, casado y con un hijo de ocho años, era dueño de una mercería, o según otras fuentes de una tienda de aceites y vinagres, en la plaza de Santo Domingo. Luchó en la calle de la Inquisición, donde le hicieron prisionero. Manuel García.- Soldado miembro de los Voluntarios del Estado que había participado en la defensa del Parque de Artillería de Monteleón a las órdenes del teniente Pedro Ruíz. Fue el único de entre los 43 fusilados que era militar. Anselmo Ramírez de Arellano y Díez de Belmonte.- Natural de Daimiel, empleado del Resguardo de la Real Hacienda. Su mujer estaba embarazada de su tercer hijo. Juan Antonio Serapio Lorenzo.- Antonio Martínez.- Estos dos últimos compañeros de trabajo de Ramírez de Arellano. Gabriel López.- José Rodríguez.- Dueño de una botillería, situada en la Carrera de San Jerónimo. Julián Tejedor de la Torre.- De 41 años. Platero cuya tienda estaba situada en la calle de Atocha. Lorenzo Domínguez.- Guarnicionero cuyo comercio estaba en la Plazuela de Matute. Estos tres últimos lucharon con sus pistolas en la explanada frente al Palacio Real y fueron capturados en la Plaza Mayor. Juan Antonio Alises.- Natural de Villarrubia del Guadiana, era el palafrenero del infante Don Carlos y tenía una hija de cinco años. Miguel Gómez Morales.- Oficial jubilado de Embajadas. Luchó frente al Palacio Real. Francisco Bermúdez y López de Labiano.- Natural de Segovia. Era ayuda de Cámara de Palacio y hermano del Organista de Campanillas del Monasterio de El Escorial. Casado, con domicilio en la calle de San Bernardo, donde estuvo luchando hasta que fue detenido. Juan Antonio Martínez del Álamo.- Aunque no está totalmente identificado, existe documentación que permitiría incluirle entre las víctimas. ¡HONOR A NUESTROS HÉROES Y HEROÍNAS! HÉROES Y HEROÍNAS DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA ESPAÑOLA HEROES Y HEROINAS DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA ESPAÑOLA                         1. Agustina de Aragón.-  Durante el asedio de Zaragoza Agustina llevó acabo la acción heroica que la hizo célebre. Tras haber caído heridos o muertos todos los defensores de la puerta llamada del Portillo, las tropas francesas iban a tomarla al asalto. La situación era desesperada y crítica, Agustina que formaba parte de un grupo de mujeres que atendia a los heridos, sola y ante un acto de valentía, quitó la antorcha a un artillero, gravemente herido, encendió la mecha y disparó un cañonazo contra los franceses, que intentaban entrar por la puerta indefensa, los franceses, temiendo una emboscada, se batieron en retirada, huyendo a toda prisa. Agustina Raimunda María Zaragoza y Domènech (Saragossa de auténtico apellido, como se fijó en 1903 cuando fueron halladas sus partidas de bautismo y de primer matrimonio), llamada «Agustina de Aragón» (Barcelona, bautizada el 6 de marzo de 1786 – Ceuta29 de mayo de 1857), fue una defensora de Zaragoza durante los Sitios, en la Guerra de la Independencia Española. A principios del siglo XX se estableció sin lugar a dudas su nacimiento en 1786 en la ciudad de Barcelona, concretamente en el barrio de La Ribera, en la calle de Sombrerers. Hija de Francesc Ramon Saragossa i Labastida, obrero, y de Raimunda Domènech i Gasull, ambos naturales de Fulleda (Lérida), fue bautizada el 6 de marzo de 1786 en la basílica de Santa María del Mar de Barcelona, contigua a la calle donde nació. Agustina se casó a los 17 años con Joan Roca i Vilaseca, cabo de artillería, el 17 de abril de 1803 en la iglesía de Santa María del Pino de Barcelona. El matrimonio tuvo un hijo varón cuyo nombre se desconoce, que murió de corta edad. Su marido participó desde el principio en la Guerra de la Independencia Española, tomando parte en la batalla del Bruch. Los acontecimientos de la guerra los llevaron a él y a Agustina a Zaragoza. Durante el asedio de esta ciudad, Agustina llevó a cabo la acción que la hizo célebre. Tras haber caído heridos o muertos todos los defensores de la puerta llamada del Portillo, las tropas francesas se aprestaron a tomarla al asalto. Agustina, que llevaba la comida a su marido, tomando la mecha de manos de un artillero herido consiguió disparar un cañón sobre las tropas francesas que corrían sobre la entrada. Dice la leyenda que los asaltantes franceses, temiendo una emboscada, se batieron en retirada, y nuevos defensores acudieron a tapar el boquete, defendiéndose la ciudad una vez más. Había nacido el mito de Agustina de Aragón o La Artillera, nombre que se le dio a partir de entonces a la mujer, que, en un momento en que eran tan necesarios los ejemplos de heroísmo, pasó a ocupar un lugar destacado en las páginas de los libros de historia de España. Nuevamente la leyenda cuenta que, enterado el general Palafox de tal hazaña, mandó llamar a la joven y allí mismo, sobre el campo de batalla, la felicitó y concedió el distintivo de subteniente con el uso de los escudos de distinción con el lema de cada uno de ellos: “Defensora de Zaragoza” y “Recompensa del valor y patriotismo”. La realidad es algo más sobria: Palafox efectivamente admitió a Agustina dentro del cuerpo de artilleros, pero como artillero raso. Probablemente el nombramiento tenía tanto de práctico como de honorífico: la pertenencia al cuerpo de artilleros proporcionaba a Agustina el derecho a comer del rancho de los soldados, lo que no era desdeñable en una ciudad sitiada. Posteriormente, sin embargo, Agustina conseguiría sucesivamente los galones de Sargento y de Subteniente. A pesar de haber salido airosa de su gesta, Agustina no cesó en su empeño de defender su ciudad de los franceses y participó activamente en la defensa de otros sitios de Zaragoza. El 21 de febrero de 1809 y tras dos meses de frenética resistencia, la ciudad maña no pudo aguantar la presión de las tropas napoleónicas y cayó irremediablemente. Agustina fue tomada prisionera y liberada en un canje. Recorrió gran parte de España como animadora de los ejércitos, donde su gesta se había hecho muy conocida. Casó en segundas nupcias en Ceuta con Juan Cobo de Belchite y Maspera, teniendo de ese matrimonio una hija llamada Carlota. Murió en su domicilio de la calle Soberana Nacional (actualmente calle Real) número 37 de Ceuta el 29 de mayo de 1857, a los 71 años de edad, a causa de una bronconeumonía, y fue enterrada en el cementerio de Santa Catalina de dicha ciudad. Hasta 1870 no fueron trasladados sus restos a Zaragoza, descansando primero en el Pilar y, desde el 14 de junio de 1908, en la capilla de la Anunciación de la Iglesia de Nuestra Señora del Portillo, donde son venerados como los de una gran heroína que con valor y decisión repelió las adversidades. Se la considera como uno de los símbolos más representativos de la resistencia española contra los invasores napoleónicos. En 1913 fue colocada una placa conmemorativa en la casa ceutí donde murió, placa que curiosamente recupera su auténtico apellido, Saragossa. Fue cantada por Lord Byron en su Childe Harold.                               Juan Martin Diez,el empecinado                                   2. Juan Martín Diez. “El Empecinado” Nacio el 5 de Septiembre de 1.775 en Castrillo de Duero (Valladolid). En 1.796  casó con Catalina de la Fuente, natural de Fuentecen (Burgos) y en este pueblo se instalo como labriego, hasta la ocupación de España por las tropas napoleonicas en 1.808, suceso que le decidio combatir a los invasores. Se cuenta que la decisión la tomo a raiz de un hecho sucedido en su pueblo: “Una muchacha fue violada por un soldado francés al que Juan Martín le dio muerte”. 3. Isidro. “El niño timbaler del Bruc”.- Este joven pastorcillo puso en fuga a las tropas napoleonicas con la colaboración del eco de las montañas. No podía combatir por su edad, pero quiso ayudar a su pueblo contra los franceses, así que tomó su tambor y se puso a tocar con todas sus fuerzas. El eco de las montañas dio la impresión que se acercaban miles de tamborileros, precediendo a un enorme ejército español,  por lo que el ejercito francés, con el miedo en el cuerpo, huyó despavorido y desconcertado. ¡PARECE MENTIRA, PERO LO QUE ES CAPAZ DE HACER UN SOLO HOMBRE, UN MUCHACHO VALIENTE!                                                                                 4. José de Palafox y Melci.- El 25 de Mayo de 1.808 fue proclamado por el pueblo como gobernador de Zaragoza y Capitán General de Aragón, a pesar de la falta de dinero y tropas regulares, no perdió el tiempo y declaro la guerra a Francia, cuyas tropas ya habían invadido Cataluña y Navarra. El ataque de las tropas francesas no se hizo esperar y así comenzaron los sitios de Zaragoza. 5. Francisco Javier Castaños.- El General Castaños, valiente y curtido militar, fue el primero al mando de un ejército, en vencer a las poderosas tropas francesas en la famosa Batalla de Bailén. Enterrado en el Panteón de hombre Ilustres de Madrid, en 1.963 sus restos mortales fueron trasladados a Bailén, en donde permanecen.                                                                                    Luis Daoiz 6. Luis Daoíz.- Viendo el cariz que tomaba la presencia de los franceses en España, que ocupaban las plazas fuertes y las grandes poblaciones por las que iban pasando, planeó junto a Velarde un alzamiento general, que fracaso por no contar con el apoyo del gobierno español. 7. Manuela Malasaña.- Era hija del panadero francés Jean Malesange, españolizado casado con la española Marcela Oñoro, de profesion bordadora, vivia en la calle de San Andrés numero 18 A.Al igual que otras jóvenes se incorporo a la defensa del Parque de Artilleria de Monteleón, facilitando el suministro de pólvora y municiones con solo 15 años de edad. .                                                                                              8. Pedro Velarde.- Tras el fracaso de su plan de levantamiento general urdido con su compañero de armas Luis Daoíz, ya en 1808, Velarde siguió en su puesto (por orden de sus mandos) hasta que, en la mañana del dos de mayo, al escuchar los primeros disparos, lo abandono exclamando: “Es preciso morir, vamos a batirnos con los franceses”. 9. Clara del Rey.- Estuvo ayudando a los defensores junto a su marido y 3 hijos pequeños. Parece ser que murió por la metralla de una bala de cañón que le dio en la frente descoyuntándole la cabeza, en presencia de su familia.                                                                    Jacinto Ruiz y Mendoza 10. Jacinto Ruíz y Mendoza.- El dos de mayo de1.808 estaba guardando cama por enfermadad grave, pero al oir las descargas del ejercito francés se dirige al Cuartel de su Regimiento y sale al mando de la Tercera Compañia 11. Arthur Wellesley,Duque de Wellington.- Gran estratega y militar inglés, luchó a favor de las tropas españolas en contra del ejército francés. Una de sus victorias mas esplendidas contra los franceses en suelo hispano, fue la Batalla de los Arapiles.                                                                                               Jose de San Martin 12. Jose de San Martin.- Este bravo militar, antes de sus triunfos en hispanoamérica, fue una pieza clave para el triunfo de las armas españolas en Bailén, dando muestras de gran coraje, valentía, arrojo, temperamento y persecución del enemigo. 13. Jerónimo Merino o El cura Merino.- En 1808, ejerciendo de párroco en su pueblo, pudo apreciar el maltrato que recibía la gente de su pueblo por parte de las tropas francesas, esto le incitó hasta tal punto, que se convirtió en uno de los guerrilleros mas prestigiosos de la Guerra de la Independencia española.              Francisco Espoz y Mina                                                    14. Francisco Espoz y Mina.- Entre 1810 y 1813, con un ejército de casi 3.000 hombres, desarrolló sus ataques e incursiones por Navarra, Aragón, Castilla y Guipúzcoa, sin que los ejércitos franceses pudieran hacerle frente. Actúo como si se trataran de guerrilleros. ¡ATAQUE POR SORPRESA Y REPLIEGUE!. 15. Julian Sánchez. “El Charro”.- Había una canción de la época que decía: “Cuando Don Julián Sánchez monta a caballo, dicen los franceses ¡Qué viene el diablo!. Cuando Don Julián Sánchez monta a caballo, dicen los españoles ¡Qué vienen los Charros!. Este valiente salmantino de orígenes humildes, dispuso de una partida que se llamaba los 200 de Don Julián, adscribiéndose al cuerpo mandado por el mismisimo Wellington, sembrando el terror entre las tropas galas. Después de la gesta guerrillera que a principios del XIX llevaron a cabo un grupo de salmantinos comandados por Julián Sánchez, todavía resuenan canciones que mencionan su nombre y gritos de jinete a través de la bruma.                                                                            Distinción de la Batalla de Ciudad Rodrigo      Julian Sanchez,el charro                                          Firma de Julián Sánchez    Julián Sánchez, “El Charro” (SantizSalamanca31 de mayo o el 1 de junio de 1774 – EtrerosSegovia19 de octubre de 1832). Guerrillero y militar español. Era hijo de Lorenzo Sánchez García y de Inés García Arroyo, labradores acomodados. Fue bautizado el 3 de junio de 1774 en Peramato, finca cerca del pueblo de Muñoz, junto aCiudad RodrigoSalamanca. Estudió latinidad con un sacerdote, dedicándose posteriormente a la profesión de sus padres hasta que a los diecinueve años se incorporó al Regimiento de Infantería Mallorca, siendo enviado a la guerra del Rosellón a las órdenes del general Ricardos. Fue herido cuando estaba enrolado en la flota anglo-española que asediaba Tolónen apoyo de los realistas franceses. Con la caída de Tolón, fue hecho prisionero, recobrando la libertad año y medio después, tras la firma de la paz de Basilea. Detalle de la inscripción del Monumento sobre su tumba:
“Esta guerrilla y el ejército sabrán defender hasta su último aliento su Religión, su legítimo y amado Rey y la libertad de la Patria”.                                                                                            Monumento sobre la tumba de Julián Sánchez el Charro en la plaza de Herrasti de Ciudad Rodrigo. Tras ser liberado, participa en la defensa de Cádiz, combatiendo ahora contra los ingleses del almirante Nelson, cayendo herido por la explosión de un proyectil. Tras reponerse, se incorporó de nuevo al regimiento Mallorca en Mérida. En 1801 estalló la guerra de las Naranjas, en la que tomó parte. Se licenció ese mismo año (1 de diciembre), regresando a Salamanca, donde contrae matrimonio con Cecilia Muriel. Al estallar la guerra de la Independencia, Julián se incorporó al ejército de nuevo, presentándose el 15 de agosto de 1808 en Ciudad Rodrigo para alistarse en el Regimiento de Caballería que la ciudad estaba preparando. Desde el primer momento se empeñó en hacer las cosas a su manera, adoptando el traje y silla de caballista del campo charro, en lugar del uniforme y la silla de ordenanza, que le permitían mayor movilidad y soltura. Cinco días después de alistarse fue nombrado cabo primero y, al mes, sargento. El 13 de febrero de 1809fue nombrado alférez de Caballería. Entonces inicia sus primeras acciones capitaneando un grupo de 12 lanceros (que en vez de lanzas llevan garrochas de campo). Salamanca es un punto importante en el camino de las tropas napoleónicas desde Francia a Portugal, por lo que desde ese momento será el terror de los franceses que se mueven por los campos salmantinos. No tarda en disponer de una partida que se llamará “Los Doscientos de Don Julián”, y se adscribe al cuerpo mandado por el general inglés Wilson con el grado de Coronel, pero con autonomía propia y aplicando sus propios métodos. Ya en el ejército del futuro Duque de Wellington, el número de guerrilleros bajo su mando se hace tan grande que su partida pasa a denominarse Regimiento Ligero de Lanceros de Castilla, y por último acaba constituyendo la Brigada de Don Julián, denominación que le otorga el ejército a partir de 1810. En 1811Arthur Wellesley, comandante en jefe de las fuerzas aliadas angloportuguesas y más conocido como “Wellington” por adquirir el título nobiliario de Duque de Wellington en 1813 tras sus victorias en España contra los franceses, adscribe la partida al Cuerpo de ejército que él manda, por lo que se les obliga a cambiar su uniforme por uno más marcial. El 22 de julio de 1812 tiene lugar la Batalla de los Arapiles (que los ingleses denominan Batalla de Salamanca), con una testimonial presencia española a cargo de tropas de caballería, y que pasó a la historia por ser una de las dos más multitudinarias de la época, junto con la de Waterloo. Perdieron la vida unos 12.500 franceses y 5.220 aliados. Ocho generales resultaron muertos y varios más heridos, entre ellos el propio comandante francés, Auguste Marmont. Sus últimos años En abril de 1816 es nombrado Gobernador militar de Santoña. En 1819 fallece allí su esposa Cecilia Muriel García. En 1822 se casa en segundas nupcias con Juana Ignacia Velarde de Gandarillas y es nombrado Gobernador militar de la provincia de Santander. En 1823 se encontrará entre quienes hagan frente a “Los Cien Mil Hijos de San Luis” (al mando del duque de Angulema), siendo apresado. Como oponente al régimen absolutista, conoce varios periodos de prisión y confinamiento. Encontrándose confinado en Etreros (Segovia) sufre la pérdida de dos hijos y en 1832 muere él mismo. 16. Vicente Moreno Baptista.- El dos de Agosto de 1809,Vicente Moreno y sus 40 hombres, cayeron en una emboscada de coraceros franceses, por lo que ingresó en la cárcel de Málaga. El gobernador de Málaga le ofrece la libertad y el grado de coronel si juraba lealtad al rey Jose primero. Moreno contesto con la celebre frase: El dos de Agosto de 1809,Vicente Moreno y sus 40 hombres, cayeron en una emboscada de coraceros franceses, por lo que ingreso en la cárcel de Málaga. El gobernador de Málaga le ofrece la libertad y el grado de coronel si juraba lealtad al rey Jose primero. Moreno contestó con la celebre frase:    “El honor de un patria español no se vende” Vicente Moreno Baptista  (Antequera (Málaga) , 7 de enero de 1773 – Granada10 de agosto de 1810), famoso guerrillero de la Guerra de la Independencia Española y capitán del ejército regular. El 12 de junio de 1792 ingresó en el ejército como soldado distinguido en el regimiento Fijo de Málaga, destinado inmediatamente a la Guerra del Rosellón donde sus constantes muestras de valentía en ocasiones rayanas en la temeridad le hicieron ser ascendido directamente el 30 de septiembre de 1795 a Cadete de su regimiento, y el 1 de abril de 1799promocionó al grado de Subteniente segundo. En septiembre del año 1800 asciende a Subteniente primero, y aprovecha para solicitar licencia matrimonial que, una vez concedida, se produce el 9 de diciembre casándose con María Teresa Velasco García. El 16 de julio de 1805 asciende a Teniente.  Inicios de la carrera militar. De Capitán del Ejército regular a Jefe de la guerrilla Comenzada la Guerra de la Independencia contra Napoleón, el 30 de noviembre de 1808 le nombran ayudante del 2º batallón de su regimiento, donde además de liderarlo, interviene en todos los enfrentamientos con tal heroísmo que el 5 de enero de 1809 es ascendido al grado de Capitán, volcándose entonces en todas las acciones desarrolladas en Sierra Morena. El paso de Capitán del ejército a guerrillero se da por dos acciones: La primera, la Batalla de Ocaña, el 19 de noviembre de 1809, en la que por un mal planteamiento táctico, los españoles fueron rebasados por la caballería e infantería francesa, quedando en pie tan sólo la 1ª compañía del batallón, 1º del regimiento Málaga nº 35. La segunda, la acción de Arquillos (Jaén), en la que lo que quedaba del antiguo Fijo de Málaga perdió la mayoría de los hombres, salvándose muy pocos, entre ellos el capitán Moreno, el cual harto de ver hombres suyos caer por estar mal planificadas las batallas, organiza una guerrilla en Sierra Morena. La ocupación de Málaga y el hostigamiento al francés.- El general francés Sebastiani supera los puertos de Sierra Morena y toma la ciudad de Granada, en la que deja una guarnición, tomando la Villa de Loja, y asedia la plaza de Málaga. El general Cuesta, igual que las personas relevantes de la ciudad estaban dispuestos a entregar la ciudad sin lucha, como en Granada, pero el pueblo se dispuso a defenderlo con uñas y dientes. Mientras que Sebastiani marchaba por Loja, Archidona y Antequera (día 5 a las 14:00 horas la ve por primera vez) Milhaud, tras haber vencido el 4 de febrero en el combate de la angostura de Boca del Asno, prosiguió hacia Málaga. Los franceses acabaron tomando la ciudad de Málaga, que se vio sometida a una sangrienta voracidad más propia de depredadores que de soldados, masacrando mujeres malagueñas y niños, y por supuesto a los hombres, miles de encarcelados, cientos de fusilamientos y de violaciones de mujeres. El 8 de febrero los franceses nombran un gobierno de la ciudad. Ante ésta brutalidad el capitán Moreno consolida su guerrilla en el baluarte que le ofrecía la naturaleza en las alturas de El Torcal Alto, hasta la Sierra Pelada, cerca de Antequera, y atacaban sistemáticamente cualquier convoy francés que se aventurase, hasta que al final los franceses tuvieron pánico de pasar las sierras. El 15 de julio los franceses lograron un enfrentamiento en Riogordo frente a frente con la guerrilla de Vicente Moreno, pero murieron todos. Traición y captura.- El teniente coronel Bellangé al mando del destacamento en Málaga, está superado por el terror que sentían sus tropas, la falta de abastecimiento y la sensación de inseguridad permanente y de soledad puesto que nadie quería pasar por allí, y todo por culpa de Vicente Moreno Baptista. Entonces le tendió una trampa utilizando un traidor español, que a cambio de dinero, el cual congregó en su casa del paraje del Navazo Hondo, a Vicente Moreno y sus hombres, en el camino de Málaga, para decirles que esa noche pasarían correos franceses con importantes valijas de documentación. El 2 de agosto en su noche, vigilaron el paso, Vicente Moreno y sus 40 hombres, y cuando vieron pasar el correo se abalanzaron sobre él, rápidamente se vieron envueltos por los coraceros franceses, que mataron a la mayoría de sus hombres y el resto heridos, siendo de los más graves el propio Vicente Moreno al que su caballo quebró su pierna derecha bajo la montura, al caer tras ser herido en el vientre. Además; el capitán Moreno tenía otras dos profundas heridas en pecho y rostro. Prisión en Málaga.- Los soldados lo aprehendieron y lo llevaron ante el Gobernador francés de Málaga, junto a los únicos seis guerrilleros que se salvaron aquella madrugada, y ordenó su ingreso en la cárcel de Málaga. El galo le ofrece a Vicente Moreno Baptista su libertad y el grado de coronel en nombre del rey José I si juraba acatar al monarca. Moreno contestó con la célebre frase “el honor de un patriota español no se vende”, viendo así las cosas los franceses ahorcaron en su presencia en el patio de la cárcel a sus compañeros. Granada: Antesala del patíbulo.- Posteriormente, lo trasladan a Granada y, ante la firme negativa de no renunciar a sus principios,le llevaron a la celda a su mujer e hijos para debilitarle anímicamente ante el llanto constante de éstos. No sirvió de nada. Secó sus lágrimas y les pidió que dejaran de llorar, pues es lo que buscaban los franceses, les pidió que se marcharan a Ciudad Real donde tenía familia tanto ella como él. Aunque Moreno había protestado ante un juicio civil dada su condición de militar del Ejército español, el viernes 9 de agosto de 1810 Sebastiani consiguió que fuera condenado a la pena de muerte por garrote, en vez del fusilamiento, pero incluso contra la opinión de dos de los jueces de que fuera encarcelado, no ejecutado. La noche del 9 de agosto, Moreno entró en capilla, su mujer e hijos no quisieron abandonarlo en esos momentos aún sabiendo que, una vez muerto Vicente Moreno, los franceses solían matar a las familias de los ajusticiados, para que vieran los guerrilleros lo que les pasaría a sus familias, tras ser ejecutados ellos. Ejecución y entierro.- Así su familia se quedó de pie llorando en la “Puerta Elvira”, Vicente les miró y sonrió con aire orgulloso. Se sentó en el escaño y gritando “Por España” alzó el cuello con altivez y el verdugo estranguló la garganta de aquel héroe. Ese mismo día mientras su mujer e hijos huían hacia Piedrabuena (Ciudad Real) en busca de la protección de un primo de Vicente Moreno, el también guerrillero [Francisco Abad Moreno] “El chaleco” natural de Valdepeñas (Ciudad Real) que se encontraba en la población de Piedrabuena, los hombres de Vicente Moreno quemaron la casa del Páramo y ahorcaron a sus habitantes vengando la traición. Fue sepultado en el cementerio de la parroquia de San Ildefonso, donde se puede hallar la partida de defunción del párroco don Francisco de Paula Romera y González encuadrado en el libro 16 de Entierros, folio 142: «Don Vicente Moreno. Garrote. En la ciudad de Granada, a diez días del mes de agosto de su tarde, falleció delante de la puerta de la Iglesia, Don Vicente Moreno, natural de Antequera, marido de Doña María Velasco y Capitán primero del Regimiento de Málaga, y se enterró en el campo Santo, Feligresía de esta Iglesia parroquial de S. Ildefonso en dicho día por la Hermandad de Caridad de dicha Ciudad, y para que conste la firmo.» El martes 14 de agosto, la  «Gazeta del Gobierno de Granada», decía: «ESPAÑA. Granada 10 de agosto de 1810. Ayer se reunió la Junta Criminal de la Prefectura de Granada para juzgar la causa del Vicente Moreno, en otro tiempo Oficial del Regimiento de Málaga. Y justificándose en dicha causa que el referido, renunciando a las nobles funciones de su grado, se ha envilecido hasta el extremo de hacerse espía, como consta entre otras cosas, del pasaporte del General Abadía, fecho en Algeciras en 18 de Junio próximo pasado…- Constando igualmente que dicho Moreno se ha dicho jefe de cuadrillas, esto es de malhechores y asesinos en caminos públicos; que ha cometido con sus gentes asesinatos, robos, extorsiones y pillajes en el camino de Antequera a Málaga y en los pueblos de Torrox, Nerja, Gaucín, Periana y otros muchos; que ha fingido para ejecutar sus crímenes, órdenes y pasaportes del Marqués de la Romana, haciéndose intitular en ellos Teniente Coronel intimando dicho Moreno a los pueblos y particulares que si luego no le envían sus cuantiosos pedidos «experimentarán su rigor, y sus personas y casas serán las primeras que envuelva en su ruina». Constando asimismo que se ha aprehendido con las armas en la mano, emboscado en camino público para asesinar y robar a los ciudadanos pacíficos.- La Junta, teniéndole en virtud de estos hechos por deshonrado del grado de Oficial y convencido de ser jefe de bandidos y espías, comprendido por consiguiente en el artículo 2º del Real decreto de 19 de abril de este año, le ha condenado a la pena de garrote, que se ejecutó en este día 10 de agosto.» Reconocimientos.- El 10 de diciembre de 1812, las Cortes Generales dictó un Decreto con el número 2.101, por el que se ordenaba que su nombre figurase como el más antiguo del escalafón de capitanes, teniéndole siempre por “vivo” su nombre figurase en las periódicas revistas de Comisario de la 1ª compañía del primer batallón del regimiento de Málaga número 40, o cualesquiera otro regimiento que le sucediese. Además dicho decreto disponía que su sueldo pasase a la viuda e hijos, de los que su hijo Juan Moreno Velasco, al tener la edad requerida se educase en el Colegio Militar de la Isla de León, por cuenta del Estado y una vez finalizados sus estudios regresó a Piedrabuena, donde haciendo gala del arrojo heredado cruzaba las sierras atestadas de bandoleros con los correos que nadie osaba llevar, tradición que continuó tanto su hijo Rosalio como su nieto Carmelo Moreno Velasco, lo que les convirtió en la familia más prestigiosa de Piedrabuena debido tan sólo a la valentía de la estirpe. Actualmente en el Escalafón de las Fuerzas ArmadasEscala Superior de Oficiales del Ejército de Tierra, ha sido eliminado el capitán don Vicente Moreno Baptista incomprensiblemente. El 29 de junio de 1908 se celebró el centenario de la Guerra de la Independencia y se colocó en la fachada del cuartel de Infantería de Granada, una lápida conmemorativa del escultor granadino Pablo de Loyzaga, representado como una mujer colocaba una corona de laurel sobre el pecho De Vicente Moreno, teniendo el lema: «Al Capitán de Infantería D. Vicente Moreno, homenaje a su heroísmo». Desde 2007, los miembros de la Asociación Histórico – Cultural “Teodoro Reding” de Málaga preparan actos en honor de Vicente Moreno, considerado cima del heroísmo español, en el marco del segundo centenario de la Guerra de la Independencia. En 2010, cumpliéndose el 200º Aniversario de su sacrificio, el colectivo desarrolló un programa conmemorativo en Antequera. Vicente Moreno Baptistacasa_natal_capitan_moreno_antequera               17. Andres Torrejon.-  Fue alcalde ordinario de Móstoles, firmo el conocido bando de independencia, que alertaba sobre la masacre cometida en Madrid por las tropas napoleónicas, incitando a la nación a armarse contra los invasores franceses. Andres TorrejonJoaquin Blake y Joyes                                                                                                                                                                                                            18. Joaquin Blake y Joyes.-  Al estallar la lucha de España contra Napoleón,y con la graduación de brigadier, participo en numerosas acciones de guerra: Rioseco, ocupación de Bilbao, Valmaseda y Espinosa de los Monteros,en 1808; Alcañiz y defensa de Murcia, en 1809. 19. Ramon de Santillan.-  Interrumpió sus estudios para integrarse en la reacción patriótica, incorporándose con el grado de Teniente en la partida del cura Merino. Ramon de SantillanGregorio Garcia de la Cuesta                                                                                                                                      20. Gregorio Garcia de la Cuesta.-  Arrastrado por la voluntad popular, Cuesta organizó un ejército apresuradamente. Logró reunir una fuerza de 4.700 milicianos, 300 unidades de Caballería regular y 4 piezas de artillería, que seria llamado Ejercito de Castilla. 21. Miguel Ricardo de Alava y Esquivel.-  Arthur Wellesley, nombró a Alava para dirigir las operaciones de sitio de Ciudad Rodrigo a finales de 1811, obteniendo la victoria poco mas tarde, en Enero de 1812, lo que supuso su ascenso a Mariscal de Campo.   Miguel Ricardo de Alava y EsquivelJohn Moore                                                                                                                                         22. John Moore.-  General britanico que murió en la batalla de Elviña el 16 de Enero de 1809, herido por una bala de cañón.También participó en la Guerra de la Independencia norteamericana.  Batalla de Bailén   Batalla de Bailén Guerra de la Independencia Española, dentro de las Guerras Napoleónicas
La Rendición de Bailén.José Casado del Alisal.Museo del Prado. Fecha 18 – 22 de julio de 1808 Lugar BailénEspaña Resultado Victoria decisiva española Beligerantes Bandera de Francia I Imperio Francés Bandera de España Reino de España Comandantes Bandera de Francia Pierre Antoine Dupont   Bandera de España Francisco Javier Castaños
Bandera de España Teodoro Reding Fuerzas en combate Ejército Napoleónico
• 21.130 regulares
• 3.300 caballería
• 24 cañones[1] Ejército Español
• 27.110 regulares y milicianos
• 2.660 caballería
• 25 cañones Bajas 2.200 muertos
400 heridos
17.635 prisioneros 243 muertos
735 heridos        La Batalla de Bailén se libró durante la Guerra de la Independencia Española y supuso la primera derrota en batalla campal de la historia del ejército napoleónico. Tuvo lugar el 19 de julio de 1808 junto a la ciudad jienense de Bailén. Enfrentó a un ejército francés de unos 21.000 soldados al mando del general Dupont con otro español más numeroso (unos 27.000) a las órdenes del General Castaños. Fue la primera gran derrota del ejército napoleónico. Preliminares Las Juntas de gobierno de Sevilla (Junta Suprema de España e Indias) y Granada comenzaron el reclutamiento de dos ejércitos, que debían cortar el camino a través de Sierra Morena a los franceses. El germen del Ejército de Andalucía lo formaban las tropas regulares del Campo de Gibraltar, 16 regimientos de infantería y 3 de caballería al mando del general Castaños. Por su parte, Teodoro Reding comenzó el reclutamiento de un segundo ejército, donde se encontraba su Regimiento Suizo de Reding nº 3, en la provincia de Granada. El reclutamiento fue masivo, destacando el número de voluntarios, que formaban más de la mitad del Ejército de Andalucía (unos 17.000 hombres). A comienzos de junio, Pierre Dupont partió de Madrid para someter Andalucía y rescatar a la escuadra francesa de Rosily, que permanecía en Cádiz. La dureza de la ruta, donde fueron acosados continuamente por bandoleros y cruzaron poblaciones hostiles como Valdepeñas, que se levantó en armas el día 6, haciendo retroceder hasta Toledo a buena parte de su tropa (Contienda de Valdepeñas), le llevó a saquear Córdoba el 8 de junio. Cuando recibió la doble noticia de que la flota francesa en Cádiz se había rendido y que se estaba organizando un ejército para cortarle el paso, abandonó la ciudad y se recogió al amparo deAndújar, donde estableció su cuartel general el 18 de junio. El 26, recibe a la segunda división, al mando de Dominique Honoré Antoine Marie Vedel, que había derrotado a un contingente de voluntarios españoles en Despeñaperros, y había dejado un regimiento en La Carolina para proteger las comunicaciones con el centro de la Península.  El «plan de Porcuna» Por su parte, Francisco Javier Castaños se reunió con los mandos españoles en Porcuna para decidir la estrategia a seguir. Dos divisiones, una regular al mando de Félix Jones y la de reserva al mando de Manuel de la Peña, que formaban las tropas de Castaños (unos 12.000 hombres) debían atacar Andújar, clavando a las fuerzas de Dupont. Una tercera división, formada por 8.000 hombres al mando del marqués de Coupigny, cruzaría el Guadalquivir más al este, a la altura deVillanueva de la Reina. Por último, Reding dirigiría al ejército de Granada (10.000 hombres) a través de Mengíbar. El combate de Mengíbar El 13 de julio, Reding se apresta a cruzar el Guadalquivir en Mengíbar. Esta población estaba defendida por unos 2.000 hombres al mando del general Ligier-Belair. En la madrugada del 14, el primer escuadrón de dragones de Numancia y el de cazadores de Olivenza, al mando del general Francisco Xavier Venegas, hacen huir a la caballería francesa al otro lado del río. Ante la amenaza de nuevos ataques, Ligier-Belair evacua la población y solicita ayuda a Vedel. Reding, por su parte, comienza el ataque el día 15 de julio muy temprano. Ante la llegada de Vedel a media mañana, interrumpe el ataque. Vedel abandonaría la posición posteriormente, ante la petición de refuerzos por parte de Dupont, y marcharía hacia Andújar. Al día siguiente, Reding dispone todas sus fuerzas, más refuerzos de Coupigny. Castaños se dirigió a Sierra Morena desde su cuartel general en Utrera. El general, en una serie de osadas maniobras, desplazó su ejército de día y de noche, cambiando constantemente de dirección, de manera que las tropas francesas no pudiesen estar seguras de sus intenciones, mientras él se mantenía perfectamente al corriente de los movimientos franceses gracias a los paisanos. Ante ello, el general Dupont envió una parte importante de sus fuerzas a La Carolina, con la intención de proteger el paso hacia Madrid de un posible ataque de Castaños, lo que le hubiese supuesto la incomunicación que tanto temía. Dupont, desde Andújar, no se atrevió a plantear una batalla a las fuerzas de Castaños, y prefirió retroceder, buscando enlazar con las otras tropas francesas mandadas por los generales Vedel y Dufour, que venían en su ayuda y que estaban ya casi en el límite de la provincia. Al dirigirse con esa intención a Bailén el 18 de julio, se encontró con las tropas de Castaños que en esos momentos salían de la ciudad, y allí mismo se entabló la batalla. La Batalla La batalla, de acuerdo al Plan de Porcuna establecido por el General Castaños, debería de tener lugar en Andújar. Sin embargo, las tropas de Dupont se pusieron en marcha antes de ello en dirección a Bailén para unirse al contingente francés de Vedel, que había cruzado Despeñaperros. En el primer período de la batalla, entre las tres y cuatro de la madrugada, la vanguardia francesa alcanza el puente del Rumblar, y a un kilómetro de distancia, en el Ventorrillo, encuentran a los primeros destacamentos españoles. Estas posiciones españoles fueron desalojadas por los franceses sin dificultad. Cerca ya de Bailén chocaron con algunas avanzadas españolas que cayeron concéntricamente sobre ellos y que les hicieron retroceder hasta el Rumblar de nuevo. El regimiento de caballería Farnesio llegó hasta allí también. Es ahora cuando Reding ordena el despliegue a la salida de Bailén: en forma de media luna, ocupando las alturas para dominar todo el campo, en especial los flancos, que fueron apostados sobre los cerros Valentín, Zumacar Grande, Cerrajón, Haza Walona; y en la retaguardia en los cerros San Cristóbal y El Ahorcado en prevención de la llegada de Vedel. Con Venegas en el ala derecha, el centro de Reding y la izquierda de Coupigny, las fuerzas totales que presentan los españoles bajo el mando de Reding en Bailén rondan los 20.000 efectivos, y Dupont una cifra algo inferior. Entre las cuatro y media y seis y media de la madrugada, el grueso de la columna francesa llega al Rumblar. Dupont ordena el avance de la caballería, con lo que Dupré arrolla al Farnesio y avanza hasta la batería central española, donde acuchilla a muchos artilleros. Fueron rechazados por la infantería, que les hicieron volver hasta Cruz Blanca con grandes pérdidas. Los franceses apostan su artillería de campaña, inferior a las piezas españolas. En el duelo artillero los franceses apenas infringen daño alguno mientras que gran parte de sus piezas son desbaratadas. Dupont mientras tanto espera la llegada de sus brigadas más cercanas. En el tercer período, de seis y media a ocho y media de la mañana, a la vanguardia francesa que hasta entonces fue comandada por Teulet, se le une la brigada Chabert, y la brigada de caballería de Privé. Las fuerzas que ahora mismo presenta Dupont son de unos 4.500 hombres y casi diez piezas de artillería. A la siguiente brigada, la de Pannetier, aún le quedaban dos horas para arribar al lugar. Dupont no puede esperar a que Castaños le sorprenda por retaguardia, así que decide atacar aún estando en minoría, con el objetivo de romper el centro español y enlazar con Vedel. Forma cuatro columnas de ataque flanqueadas por la caballería de Dupré y Privé y apoyados por la artillería desde Cruz Blanca. Venegas avanza en el ala derecha y Dupré carga contra ellos, mientras que en el ala izquierda, el cerro del Cerrajón se hallaba tomado por los españoles. La caballería de Privé carga para desalojarlos, y provoca su precipitado repliegue. Para apoyar esta retirada, los suizos del Reding 3, el Rgto. Jaén y una compañía de zapadores se adelanta. La misma caballería de Privé arrolla al Jaén y obliga al resto a retroceder a sus posiciones de partida. Tras esto, el intenso fuego que recibe Privé le obliga a replegarse. Simultáneamente a todo esto, en el centro la infantería francesa avanza entre la lluvia de artillería. Antes de tocar el centro de la línea española, la caballería de Farnesio y Borbón cargan contra ellos y les hacen retroceder. Para apoyar a la infantería vuelven a acudir al combate los jinetes de Privé, enfrentamiento que acaba con la retirada francesa. Dupont se ve agotado sin el auxilio de Vedel, a quien sigue esperando. En este momento, el resto de las tropas francesas ya están en el Rumblar, a unos 5km. En el cuarto período, de ocho y media a diez de la mañana, Reding está dispuesto a asestar un golpe contundente haciendo que avanzara el flanco derecho español desde el Cerro Valentín hasta el Zumacar Chico. Dupont ordena que se dirijan contra ellos a la recién llegada brigada Pannetier. Los Marinos de la Guardia se sitúan en Cruz Blanca. Los franceses no logran desalojar a los españoles de Venegas. En vista de ello, Dupont recurre una vez más a la mermada caballería de Privé, que se desplaza desde la otra punta del campo y que sí logra poner en retirada a los españoles. Su retirada fue cubierta por los regimientos de Barbastro, Cataluña y una sección de artillería volante. Estos provocan el repliegue francés.   El desenlace final viene entre las diez de la mañana y las una de la tarde. Vedel aún no da señales y el intenso calor apretaba, el cansancio se hacía pesado y el monte bajo estaba incendiado. La falta de agua para los franceses incrementaba su baja moral y el apoyo popular de los bailenenses a las tropas españolas fue importante. Dupont decide un avance general de sus tropas contra el centro español. El avance fue frenado por una lluvia artillera y de fuego de fusilería. Para proteger la inmediata retirada, los jinetes de Dupré cargan contra la artillería. Dupré es herido de muerte y las tropas de Dupont sufren un coste muy considerable. Hacia el mediodía la situación de Dupont es desesperada, temiendo la llegada de Castaños por retaguardia y sin la aparición de Vedel. Piensa en un último esfuerzo reuniendo a todas las tropas presentes supervivientes, se coloca al frente con sus generales, y se lanzan al ataque contra el centro, al descubierto. Aquí cargan por primera vez los Marinos de la Guardia. Ante las ingentes descargar españolas sus líneas se deshacen, las bajas crecen, se detienen y comienzan a huir en retirada. Mientras tanto, los regimientos suizos al servicio de España que integraban en ese momento las filas francesas, se unen a sus compatriotas del Reding 3 en el ala derecha española. Cruz Mourgeon se asoma por el Rumblar, que acude al ruido del combate. Está todo perdido, se acaban las últimas esperanzas de Dupont. Este solicita la suspensión del combate y el paso de sus tropas hacia Madrid. Reding acepta el fin de las hostilidades pero ante lo segundo es preciso reunirse con Castaños para discutir las condiciones. Mientras durasen las negociaciones las tropas permanecerían en su posición. Pasadas las dos de la tarde, Castaños y de la Peña avistan el Rumblar y avisan de su llegada, avance que es detenido tras ser informados. Vedel y Dufour, con unos 9.000 hombres, iniciaron desde La Carolina una muy lenta marcha hacia Bailén antes del inicio de la batalla. Llegaron a oír el fuego, pero Vedel estaba seguro de que Dupont vencería. Cuando este cesó, interpretó su victoria. Dejó a la mitad de sus tropas en Guarromán y a las cinco de la tarde llega a Bailén. Reding reforzó las tropas que había en los cerros San Cristóbal y el Ahorcado. Vedel, al ver las tropas, se resiste a creer que la batalla ha acabado y ordena atacar. Una vez iniciado este ataque, llega una orden escrita de Dupont del cese del combate, con lo que a las seis de la tarde cesa todo fuego en Bailén.   El hecho de que el enfrentamiento tuviese lugar a las mismas puertas de Bailén pudo ser decisivo para la victoria española: la población local apoyó en todo cuanto pudo a sus tropas. La ayuda más importante fue sin duda el suministro de agua para los soldados, en un día que los cronistas señalan como “especialmente caluroso” —en una región que ya de por sí registra elevadísimas temperaturas en esa época—. El suministro de agua no fue menos importante para las piezas de la artillería española, mejor en este caso que la francesa, que no dejaron de cumplir su cometido contra las tropas francesas. En el bando contrario, sin embargo, la efectividad de la artillería estuvo sustancialmente reducida por el exceso de calentamiento de los cañones y por la destrucción de algunos de ellos.    La Medalla de distinción de Bailén, condecoración militar instituida por Decreto de laJunta Suprema de Sevilla el 11 de agosto de 1808, que fue otorgada a todos los componentes del ejército que participaron en la batalla. Después de varios episodios de lucha muy virulenta, en unas condiciones climáticas asfixiantes, el general Dupont fue derrotado por las tropas del general Reding antes de que las tropas del general francés Vedel, que volvían desde La Carolina al haber finalmente adivinado las intenciones del General Castaños, pudieran unirse a él. Unos 17.600 soldados franceses depusieron sus armas. En los días posteriores se llevaron a cabo las capitulaciones entre ambos bandos. Las condiciones de la rendición fueron clementes e incluían que las tropas francesas fueran repatriadas a Francia. Sin embargo, estas condiciones no fueron cumplidas nunca: aunque Dupont y sus oficiales fueron liberados y trasladados a Francia, una parte de sus hombres fueron deportados a la desolada isla de Cabrera (al sur de la isla de Mallorca). No existía una cárcel propiamente dicha en la isla, sino que la propia isla “era” el cautiverio. Este cautiverio terminó en 1814 al firmarse la paz. Debido a la escasez de recursos de la isla y la falta de suministros por parte de las autoridades de la Junta de Defensa de Mallorca, no más de la mitad seguían vivos al finalizar la guerra, y en recuerdo de los muertos (enterrados en el Cementerio Francés) se erigió un monolito en la isla. Consecuencias La derrota del general Dupont en Bailén tuvo graves consecuencias para el esfuerzo de guerra francés. La noticia se extendió por toda la península y forzó al reyJosé I Bonaparte a abandonar Madrid, además de poner en duda la aparente invencibilidad de los franceses. Napoleón tuvo que acudir a la península con un nuevo y numeroso ejército para consolidar su dominio.  San Martín y Bailén.- En la batalla de Bailén participó como ayudante de campo del marqués de CoupignyJosé de San Martín, futuro líder de la independencia de ArgentinaChile yPerú.  Escudo de la ciudad de Bailén.- En el escudo de la ciudad de Bailén figura en lugar preferente un cántaro (agujereado), que se dice representa a María Bellido. Según la tradición, esta mujer habría utilizado el cántaro precisamente para suministrar agua a los soldados españoles (algo que resultó de gran importancia para el resultado de la batalla, dadas las altas temperaturas que hubo ese día); parece más bien, sin embargo, que se trata de una personificación simbólica: todo el conjunto de la ciudad habría colaborado con ese suministro durante la batalla, y el personaje de María Bellido se habría creado precisamente para personalizar el gesto, ya que dice la leyenda que una bala perforó el cántaro de esta mujer mientras estaba dando de beber a los soldados españoles. Todos los años Bailén conmemora la victoria en las mismas fechas de julio, contando con la asistencia de tropas y de autoridades civiles y militares. También celebra anualmente en octubre la recreación histórica de la misma, con la asistencia de aficionados a la reconstrucción histórica de toda España y Europa, con uniformes y armas de la época. Como último alegato, sobre la materia, quisiera decir que;  NUNCA  HAN SIDO AMIGOS NUESTROS, LOS FRANCESES, NUNCA, NUNCA, Y PARA UNA VEZ QUE LUCHARON JUNTO A NOSOTROS COMO INVASORES, EN LA “BATALLAS DE TRAFALGAR” CONTRA LA ARMADA INGLESA, PONEN DE ALMIRANTE Y AL FRENTE DE LA FLOTA, HISPANO-FRANCESA, A UN MEDIOCRE “GABACHO” Y SUFRIMOS UNA SONADA DERROTA, DE LA QUE AÚN SE ESTÁN RIENDO LOS INGLESES. NI QUE DECIR TIENE, SALVANDO EL TIEMPO Y LOS SIGLOS, QUE HASTA HACE UNOS AÑOS, FRANCIA CON SU CONSENTIMIENTO, ERA LA GUARIDA DE ETARRA, HASTA QUE HACE UNOS AÑOS, Y VIENDO QUE SI ESTOS ASESINOS, LLEVABAN ACABO SUS FECHORIAS, BUSCANDO LA INDEPENDENCIA, DE LA TIERRA MAS ESPAÑOLA QUE NINGUNA, COMO SON LAS VASCONGADAS, PONDRIAN EN PELIGRO PARTE DE SU TERRITORIO, YA QUE ESTOS COBARDES, PEDIAN COMO SUYO EL PAIS VASCO FRANCÉS. POR ELLO, EMPEZARON, TIMIDAMENTE A LUCHAR CONTRA ESTA BARBARIE, EN LA QUE LA MAYORIA DE LOS ARRESTADOS, EN SUELO FRANCÉS ES POR LAS PESQUISAS Y APOYO DE ESPIAS ESPAÑOLES, SOBRE TODO Y ANTE TODO NUESTRA BENEMÉRITA GUARDIA CIVIL. “HONOR, GRATITUD Y RECUERDO A TODOS LOS MILES DE PATRIOTAS ESPAÑOLES, HÉROES Y HEROÍNAS, QUE LUCHARON CONTRA LOS INVASORES FRANCESES, ESBIRROS QUE NO SOLO MATABAN A MUJERES Y NIÑOS, VIL Y CON COBARDÍA MANIFIESTA, SINO QUE SE LLEVARON, CIENTOS Y CIENTOS DE CARROS, REPLETOS DE NUESTRAS JOYAS, ORO, CUADROS, IMÁGENES Y TESOROS”.  ¿DÓNDE ESTÁN? ¿CUANDO NOS LO DEVUELVEN?. SI, LO MISMITO QUE EL ORO DE MOSCÚ, Y LOS TESOROS, CUADROS, IMÁGENES, QUE LOS “PATRIOTAS” REPUBLICANOS, LES REGALARON A SUS AMIGOS COMUNISTAS Y COMO AGRADECIMIENTO A SU AYUDA. TAMBIÉN; EL YATE VITA, QUE ZARPÓ LLENO DE NUESTRAS RIQUEZAS DIRECCIÓN A MÉJICO, ENTRE 1936 Y 1939″  ¿QUE REGALITO LE HIZO EL GENERAL FRANCO A LOS NAZIS, POR SU AYUDA?. NINGUNO, NADA, QUIZAS EL PONER FIRME A LA “BOTA” QUE PISABA EL MUNDO, EL GENOCIDA HITLER”. RECUERDO, QUE “LA DIVISION AZUL”, FUE LA SALIDA, QUE EL GENERAL ESPAÑOL, LE DIO AL GENOCIDA, Y NO TENÍA MAS OBJETO QUE LUCHAR CONTRA LOS SOVIÉTICOS COMUNISTOIDES. AQUÍ, EN NUESTRA PATRIA, LOS DERROTÓ Y CON ESTO; LIBRÓ A EUROPA DE ESTA LACRA.    MIGUEL SÁNCHEZ ¡VIVA LA GUARDIA CIVIL!  ¡VIVA LA POLICÍA!  ¡VIVA EL EJERCITO!  ¡VIVA LA LEGIÓN!   “VIVA ESPAÑA” –   “VIVA PORTUGAL”

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